La forma y la distribución del color

Sin cambiar ninguno de los elementos en un diseño, la distribución de colores dentro de un esquema definido de colores puede adoptar una gran escala de variaciones.

Pongamos un ejemplo muy simple. Supongamos que tenemos una forma que existe dentro de un marco y que podemos usar sólo blanco y negro. Se pueden obtener cuatro formas diferentes en la distribución del color:

a) Forma blanca sobre fondo blanco
b) Forma blanca sobre fondo negro
c) Forma negra sobre fondo blanco
d) Forma negra sobre fondo negro

En el caso a), el diseño es totalmente blanco y la forma desaparece. En el b) tenemos una forma negativa. En el c) tenemos una forma positiva. En el d) el diseño es totalmente negro, y la forma desaparece, igual que en el a). Desde luego, podemos tener la forma dibujada en negro dentro del a), y dibujada en blanco dentro del d)

Si aumenta la complejidad del diseño, aumentan asimismo las diferentes posibilidades para la distribución del color. Para ilustrarlo nuevamente tenemos dos círculos que se cruzan entre si dentro de un marco. En el ejemplo anterior teníamos solamente dos zonas definidas donde distribuir nuestros colores. Ahora tenemos cuatro zonas. Utilizando todavía blanco y negro, podemos presentar dieciséis variantes distintas en lugar de cuatro.

Las formas rectilíneas y curvilíneas parecen tener potenciales distintos en cuanto a su capacidad de sugerir movimiento: en general, las últimas parecen moverse más rápidamente que las primeras, aunque es posible aumentar o disminuir la velocidad a base de cambiar las relaciones lineales. Por ejemplo, cierto tipo de formas estrelladas tienen una velocidad aparente mayor que casi cualquier forma curvilínea.

Al considerar todos estos aspectos de la sensación de espacio, pueden usarse no sólo unidades individuales separadas, sino también superposiciones e interpenetraciones transparentes de las unidades para incrementar las posibilidades.

Se deben realizar construcciones en tres dimensiones para acompañar el estudio de todos estos factores usando los materiales mencionados antes. La limitación de materiales puede ser el mayor estímulo para la invención. El desarrollo de las capacidades inventivas es previo y mucho más valioso que la preparación técnica por muy sofisticada que sea.

La fuerza de algunas de estas construcciones aparentemente frágiles si están bien diseñadas y bien construidas, es asombrosa. Se conoce la construcción de una torre de 22 cm de altura con una base de 29 cm2, realizada con madera de balsa de sección 0,8 cm2 y pegamento para madera de balsa que podía cargar un peso 2.178 veces superior al suyo propio.

Eso nos lleva a otro aspecto del aprendizaje básico del dibujo: la posibilidad de cultivar la capacidad de dibujar desde una evidencia puramente táctil. Para un dibujante tiene que ser posible acercarse a un armario y, sin usar los ojos sino simplemente tocando el objeto, palpándolo, hacer un planteamiento presentable en un dibujo del objeto, a partir de esta información. No se trata de un truco sino de una preparación técnica en la transferencia básica de uno mismo a la presencia sustancial de una forma. Como tantos aspectos del campo del dibujo, se puede reforzar cultivándolo, pero depende sin duda de la sensibilidad inicial y la capacidad para la experiencia sensual profunda. Al hacer dibujos de este tipo nos encontraremos probablemente que la definición precisa en el sentido de un contorno incisivo, no es fiel a la realidad; un planteamiento que emerja gradualmente de una complejidad de signos que buscan a tientas su posición y sus relaciones, probablemente sea más cercana a la imagen "sentida".

Con toda seguridad esta característica la encontraremos también en los dibujos que están basados en recuerdos de formas vistas anteriormente, o de imágenes que emergen de la "imaginación" o de niveles subconscientes de la experiencia (es probable pero no necesariamente así, como por ejemplo en las líneas claras y frágiles de los dibujos de Blake).

Este podría ser el momento de decir que no hay una virtud especial en un determinado medio o forma de dibujar. Unos alumnos quizás dibujen con más naturalidad, o sea, personalmente, con una varilla de madera mojada en tinta que con un lápiz afilado; otros pueden estar dispuestos por temperamento a expresarse por medio de una línea frágil y tiesa, o de la rica y aterciopelada densidad de nuevos planteamientos impulsivos de las formas. El factor imperativo es la naturalidad, es decir, la coherencia con el temperamento y los objetivos del artista.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato